El presidente del Parlamento reivindica “compromiso y ética” para desterrar la explotación sexual y la trata de personas

El presidente del Parlamento de Cantabria, Joaquín Gómez, ha reivindicado hoy “compromiso y ética” para desterrar la explotación y trata de personas “porque mientras esto siga ocurriendo” -ha considerado- “nuestra sociedad no será ejemplo de bienestar, igualdad y desarrollo”.

Gómez se ha pronunciado así en su intervención en el acto del Día Internacional contra la explotación sexual y la trata de personas, organizado por la asociación Nueva Vida y celebrado en el patio del Parlamento. El gerente de Nueva Vida, Julio David García, ha dado lectura a un manifiesto que reivindica seis propuestas: utilizar de manera más eficiente las herramientas y los recursos que ya existen, recoger datos (un informe del Ayuntamiento de Santander ha detectado que ninguna mujer se prostituía en su país de origen y que el 33% busca trabajo para salir de la prostitución), fomentar el empleo para estas mujeres, campañas de sensibilización para desincentivar la demanda de prostitución, formación para profesionales , programas de concienciación y prevención en centros educativos.

Por su parte, el presidente de la Cámara autonómica ha señalado que esta fecha “nos permite llamar la atención, denunciar y combatir una realidad presente entre nosotros que frecuentemente pasa demasiado desapercibida”. Joaquín Gómez ha añadido que “en una sociedad libre y democrática, en un mundo justo y desarrollado, no puede seguir persistiendo la compra venta y explotación de niños y adultos para diversos destinos: como el tráfico de órganos o trabajos forzados”. “Aunque la explotación sexual” -ha recalcado- “es el destino más frecuente para niñas y mujeres”.

El presidente ha denunciado la “complicidad” de los consumidores de estos servicios “que miran para otro lado”. Por último, ha denunciado que los traficantes de personas se aprovechan de situaciones de vulnerabilidad de niños, niñas y adultos para venderlos a las mafias y que el fenómeno “se agudiza muchas veces en las crisis migratorias”.  “La explotación sexual y la trata de personas constituye una violación muy grave de los derechos humanos” -ha concluido- “toda persona tiene derecho a ser libre y en el siglo XXI aún hace falta reivindicarlo”.

Por su parte, la jefa de la Unidad de Coordinación contra la violencia sobre la mujer de la Delegación del Gobierno, Diana Mirones, ha subrayado que la trata de seres humanos “destruye la vida de las personas mediante la privación de la dignidad, de su libertad y de sus derechos humanos fundamentales”. Así mismo, ha afirmado que España es uno de los principales países de destino y tránsito de víctimas de trata de Europa y uno de los cinco países europeos de los que proceden mayor número de traficantes. Entre 2017 y 2021 -ha añadido- se identificaron en España 973 víctimas de trata sexual.

En este sentido, ha apuntado que “la trata no es neutral en términos de género” porque afecta a las mujeres de forma “desproporcionada”. “Es una forma de violencia contra la mujer, es un delito muy grave cometido por redes internacionales a las que proporciona beneficios” -ha destacado- “y una actividad muy lucrativa solo por detrás del tráfico de drogas y al mismo nivel que el tráfico de armas”.