Discurso de D. Emilio Botín |  |
Discurso de D. Emilio Botín
Excelentísimo Presidente de la Comunidad Autónoma de Cantabria; honorable Presidente del Parlamento de Cantabria.
Distinguido alcalde de Santander. Señorías. Señores y Señoras. Muchas gracias a todos por su presencia.
Hoy es un día muy importante para la Fundación Botín.
Es un gran honor recibir la Medalla de Reconocimiento del Parlamento de Cantabria y les traslado mi sincero agradecimiento en nombre de la Fundación.
El acta de constitución de la Fundación, creada en 1964, recogía, como uno de sus principales objetivos, promover el desarrollo económico y social de la región. Mis tíos, Marcelino Botín y Carmen Yllera, sus fundadores, fueron dos personas que volcaron en la Fundación su compromiso de impulsar el progreso de la provincia de Santander, con especial atención a los más desfavorecidos.
No puedo estar más de acuerdo con sus objetivos. Desde sus inicios, tuve ocasión de participar activamente en la Fundación y fue para mí una satisfacción asumir la presidencia de su patronato en 1993, sucediendo a mi padre en la presidencia.
El galardón que hoy recibe la Fundación Botín es, también un reconocimiento al progreso y al desarrollo de nuestra tierra. Para nosotros ha sido un orgullo acompañar a Cantabria en este proceso.
La Fundación siempre ha trabajado para identificar las mejores vías de actuación y los proyectos que mayor valor añadido pudieran aportar al avance de Cantabria. Y lo ha hecho desde la más estrecha colaboración con las instituciones y las administraciones públicas, buscando participar e impulsar el proyecto común de la región, porque estamos convencidos de que la colaboración público-privada es la mejor herramienta para aunar esfuerzos y avanzar en el desarrollo de las regiones con una visión de futuro.
La Fundación también ha experimentado un notable cambio y su crecimiento ha ido en paralelo con el desarrollo de Cantabria.
La Fundación Botín es hoy la fundación privada más importante de España:
por su patrimonio (en torno a los 1.000 millones de euros),
por el presupuesto que cada año destina a sus proyectos (30 millones de euros en 2010),
por el carácter innovador y vanguardista de los proyectos que desarrolla,
y por la capacidad para aportar y transferir valor a Cantabria y al resto de España.
Y esto lo hacemos a través de los tres grandes ámbitos de actividad con los que colaboramos en Cantabria para dinamizar y potenciar su crecimiento:
1.- El desarrollo económico y social.
2.- La ciencia y tecnología.
3.- y La educación y cultura .
Desarrollo económico y social.
Durante los 46 años de historia de la Fundación, Cantabria ha atravesado un proceso de profunda transformación. Y lo ha hecho con éxito. Ha pasado de ser una sociedad rural y ganadera a:
- convertirse en una región más urbana,
- con fuerte peso del sector servicios, y
- sabiendo aprovechar su enorme potencial para hacer del turismo una fuente de crecimiento y riqueza.
Y todo ello con un objetivo claro: afrontar de forma decidida el futuro sin perder sus señas de identidad.
Cantabria, al igual que España, se enfrenta hoy al reto de sentar las bases para un crecimiento sostenible a largo plazo. En el caso de esta región, el desarrollo sostenible debe buscar necesariamente el equilibrio entre las zonas rurales y las urbanas.
Cantabria disfruta de un punto de partida envidiable. Debemos seguir aprovechando al máximo aquello que nos hace únicos y diferentes: un enclave privilegiado. Esto nos da grandes oportunidades para hacer del turismo y del eco-turismo palancas clave de crecimiento. Y todo ello con la necesidad de preservar la actividad propia de las zonas rurales.
Para ello, la Fundación ha identificado la importancia de apoyar la modernización de estas zonas. Aumentar la productividad del sector agrícola y ganadero con metodología innovadora que potencie sus recursos es la mejor forma de mejorar la calidad de vida de sus habitantes y de crear empleo a largo plazo.
Queremos contribuir a que los empresarios de las zonas rurales de Cantabria puedan competir de tú a tú en el espacio europeo.
Proyectos como el reciente Plan de Acción del Valle del Nansa son un ejemplo de cómo afrontar el desarrollo de la ganadería y el turismo buscando un objetivo común: la dinamización económica de las zonas rurales. Sólo así conseguiremos contrarrestar el riesgo de despoblamiento.
La Fundación también supo reconocer la importancia de las Cuevas de Altamira como atractivo turístico. De ahí nuestra apuesta decidida por el Museo y la neo-cueva, que han contribuido a impulsar la comarca. Altamira, y el importante patrimonio rupestre y arqueológico de Cantabria, son palancas de crecimiento para la región.
Ciencia y tecnología
El segundo eje sobre el que Cantabria debe sentar las bases de su crecimiento es la apuesta clara y decidida por la ciencia y la tecnología. Así lo han hecho los países y regiones que hoy lideran el crecimiento mundial.
En esta región se han dado pasos importantes que van en la dirección correcta:
o La región dedica hoy ya más de un 1% de su PIB a la I+D, y
o estoy seguro de que el Parque Científico y Tecnológico va a contribuir a acelerar este proceso.
En Banco Santander siempre lo hemos tenido muy claro y somos la empresa española que más invierte en I+D. Recientemente he estado en Medio Cudeyo visitando las instalaciones de nuestro nuevo Centro de Procesamiento de Datos que es el mejor ejemplo de la firme apuesta de Banco Santander por la tecnología. El Centro crea un nuevo eje de comunicaciones: Madrid- Santander-Londres- México- Brasil, y supone una enorme oportunidad para generar beneficio, progreso y desarrollo para esta comunidad.
Para la Fundación Botín la tecnología es también uno de sus ámbitos claves de actuación.
Nuestro Programa de Transferencia Tecnológica se ha consolidado como un proyecto de vanguardia en España. Nuestros grupos reúnen a lo mejor de la investigación biomédica, en ámbitos tan importantes como la lucha contra el SIDA, el cáncer o el Parkinson.
El Hospital Universitario Marqués de Valdecilla es una seña de identidad para Santander y Cantabria. Con él mantenemos una larga colaboración que se remonta al año 1973 con la donación de un microscopio electrónico. Nos sentimos especialmente orgullosos del Centro Europeo de Simulación y Entrenamiento de Situaciones Clínicas que ha ayudado a formar, y sigue haciéndolo, a miles de profesionales de toda España.
Educación y cultura
Todos ustedes conocen la importancia que siempre he otorgado a la educación. En mi opinión, el progreso y el desarrollo sólo son posibles a través de más y mejor educación.
Cantabria debe apostar por la educación en una triple dirección:
o Dotando a los jóvenes de las herramientas necesarias para que, en el futuro, sean líderes responsables
o Convirtiéndose en un centro de excelencia en educación que atraiga el talento nacional e internacional, y
o Favoreciendo la movilidad internacional de sus estudiantes.
En Banco Santander y en la Fundación Botín venimos trabajando desde siempre en estas líneas. Para mí es un orgullo que la Universidad de Cantabria fuera el primer socio del Banco en nuestro programa Santander Universidades. Su colaboración fue clave para poner en marcha un proyecto único en el mundo al que se han sumado ya 992 universidades con las que tenemos importantes acuerdos.
Y por supuesto, quiero destacar muy especialmente la importancia de la Fundación Comillas. En la Fundación Botín estamos encantados de apoyar la promoción y enseñanza especializada del español. Nuestra lengua es un activo de un valor incalculable, que algunos estudios cifran en 150.000 millones de euros. Cantabria tiene que aprovechar al máximo la posibilidad de convertirse en una referencia internacional como centro de excelencia del estudio del español y de la cultura hispánica.
También me gustaría referirme al Colegio del Mundo Unido de España, en el que participamos con la financiación de los gastos de establecimiento y con la concesión de 150 becas a lo largo de 10 años. Este proyecto estratégico supone para Santander un paso más como ciudad abierta a estudiantes de todo el mundo y nos permitirá aplicar todo lo que estamos aprendiendo del Programa Educación Responsable, que la Fundación desarrolla en colaboración con la Consejería de Educación del Gobierno de Cantabria. Es un proyecto pionero a nivel internacional, cuyos resultados en Cantabria, serán extrapolables en un futuro a muchas otras regiones.
Nuestra apuesta por la educación está necesariamente ligada a la difusión y conservación de nuestra cultura y patrimonio. Para ello:
· mantenemos convenios con numerosos ayuntamientos para restaurar nuestro extenso patrimonio cultural;
· y patrocinamos eventos como el Festival Internacional de Santander o el Año Jubilar Lebaniego.
La Fundación está aumentando su visibilidad internacional gracias a iniciativas como la Exposición de arte IFE en la Antigua Nigeria, que tras pasar por Santander y Madrid, se mostró en el British Museum de Londres, desde donde se ha llevado a Estados Unidos.
Queremos seguir trabajando para que esta ciudad, esta Comunidad, sean una referencia cultural. Quiero agradecer todo el apoyo del Ayundamiento de Santander, el Gobierno de Cantabria y la Autoridad Portuaria al futuro Centro Botín de Arte y Cultura, que es el mejor reflejo de nuestro compromiso.
Estoy seguro de que se convertirá en un centro emblemático de referencia y se situará en el circuito de los grandes núcleos culturales de Europa.
La Fundación Botín hará una inversión inicial de 60 millones de euros y una aportación anual de 5 millones. Esta inversión generará empleo directo e indirecto, más visitantes para la ciudad, y potenciará su desarrollo económico y cultural.
Quiero terminar agradeciendo de nuevo este galardón. Supone un reconocimiento a 46 años de trabajo de la Fundación y, al mismo tiempo, supone un fuerte estímulo para seguir trabajando con mayor interés y entusiasmo si cabe.
Cantabria tiene todo el potencial para ocupar un lugar destacado entre las regiones europeas. Debe ser ambiciosa y apostar de forma decidida por lo que deben ser los tres pilares de su crecimiento a largo plazo:
· El desarrollo sostenible,
· La innovación y
· La educación
Para ello contarán siempre con el apoyo de la Fundación Botín.
Esta medalla es también un homenaje a todas las personas, en su mayoría cántabras, que han trabajado en la Fundación. Son ellos quienes han hecho posible este reconocimiento y, en particular, quiero mencionar a: Andrés de Santiago, Enrique Martínez Berro, Rafael Benjumea y Esperanza Botella.
Mi enhorabuena además a Iñigo Saenz de Miera y su magnífico equipo: José Manuel Setién, Fátima Sánchez Santiago, Begoña Guerrica y muchos otros. A todos ellos agradezco desde aquí su esfuerzo, dedicación y entusiasmo.
Muchas gracias a todos.