Discurso del Presidente del Parlamento de Cantabria


Señor Presidente de la Comunidad Autónoma.

Señor Delegado del Gobierno.

Señor Presidente del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria.

Autoridades.

Señoras y señores.

INTRODUCCIÓN

Todos habríamos deseado que esta celebración de hoy hubiese sido de plena alegría; de plena satisfacción por tantos logros como hemos conseguido con esta Constitución de 1978 que hoy festejamos. Todos habríamos dado cualquier cosa porque esta fecha no estuviera oscurecida –como lo está - por el atentado criminal cometido hace sólo seis días por la banda terrorista ETA, que acabó con la vida de dos jóvenes españoles,los guardias civiles Raúl Centeno y Fernando Trapero.

Nuestro homenaje a estas dos nuevas víctimas.

A sus familias, nuestro cariño y nuestro mensaje de acompañamiento.

Y nuestro afecto a la Guardia Civil: Porque Raúl Centeno y Fernando Trapero son los últimos nombres de una terrible lista de 207 guardias civiles que han muerto como ellos. Víctimas de una sinrazón criminal, que dura ya cuarenta años y que a todos nosotros nos produce dolor y repulsa.

Nuestro recuerdo emocionado para todos ellos. Nuestro respeto. Nuestro aplauso.

2.- ¿QUÉ CELEBRAMOS?

Señoras y señores: La Constitución nos anima, nos alienta, nos conforta. La Constitución nos serena. Y también nos interpela.

El día de la Constitución es una buena oportunidad para fortalecer nuestras convicciones democráticas, para valorar los éxitos alcanzados por la sociedad española en la etapa constitucional y para reflexionar sobre los retos de nuestro futuro.

Hoy celebramos que a través de nuestra convivencia democrática estamos construyendo un orden económico y social más justo.

Hoy celebramos que bajo el imperio de la ley, como expresión de la voluntad popular, protegemos y garantizamos los derechos humanos y la diversidad de nuestras culturas.

Hoy celebramos que el Estado Autonómico ha sido un instrumento eficaz para promover el progreso económico, la calidad de vida y la solidaridad de todos los españoles.

Pues bien todo lo que hoy celebramos descansa en uno de los pilares más sólidos de nuestra convivencia y en uno de los objetivos políticos más ambiciosos. La seguridad.

3.- LA SEGURIDAD, GARANTÍA DEL ESTADO DE DERECHO

Hace unas pocas semanas, todos los ciudadanos tuvimos la satisfacción de comprobar, una vez más, que España está constituida sobre fundamentos robustos. Que esta gran familia que formamos todos está bien protegida por un Estado moderno, un Estado que funciona.

Recordemos que el 11 de marzo de 2004 esta familia recibió la mayor agresión de su historia reciente. Fue víctima del atentado terrorista más brutal que ha habido en Europa. Aquellas víctimas y sus familias tienen que ser recordadas siempre con afecto, con respeto y con solidaridad.

Pero lo que quiero destacar ahora aquí es la fortaleza y la responsabilidad, con la que supo reaccionar esta gran familia. España, tenía y tiene potentes mecanismos democráticos y supo ponerlos en funcionamiento para llevar a los terroristas ante los tribunales e impartir justicia, en un tiempo más que razonable.

La Guardia Civil y la Policía Nacional han tenido un comportamiento ejemplar. Nos han hecho sentirnos defendidos, protegidos.

Y también la Justicia. Podemos estar orgullosos de la labor de los jueces, de la labor de los fiscales. De la labor ingente y meticulosa de toda la Administración de Justicia. Han puesto de manifiesto su función fundamental en nuestro Estado de Derecho.

Y han alentado, con ello, la confianza de los ciudadanos en sus instituciones. Hoy tenemos más motivos que ayer para confiar en ellas. La confianza, ese cemento que proporciona solidez y fortaleza a la estructura entera de la sociedad. Gracias a los jueces y magistrados, gracias a la Fiscalía por su empeño en que se haga Justicia.

El fuerte Estado democrático que se basa en nuestra Constitución acabará obteniendo los mismos resultados también respecto al terrorismo de la ETA, contra cuya crueldad irracional llevamos luchando desde hace tanto tiempo y con tanto dolor. El rigor, el trabajo bien hecho, la tenacidad y sobre todo, la unidad, acabarán dándonos el escenario de seguridad y de libertad que todos deseamos. Esa es nuestra confianza.

4.- LA SEGURIDAD, UN OBJETIVO AMBICIOSO

El concepto de seguridad es muy ambicioso. Desde luego se refiere a la protección física, del derecho a la vida y al disfrute pacífico de los bienes. Pero, con ser mucho, no es sólo eso: Ofrece muchas otras facetas que comprometen no ya a los Cuerpos y Fuerzas de la Seguridad del Estado, o a la Administración de Justicia. Comprometen a todos los poderes públicos, a todas las Administraciones, a todos los ámbitos de decisión. Exigen una coordinación decidida y eficaz de todos nosotros:

Porque seguridad es también la garantía de un entorno limpio: Un agua que se pueda beber y un aire que se pueda respirar es seguridad. Seguridad es la confianza en que legaremos una tierra habitable a nuestros hijos.
También es seguridad saber que les garantizamos las posibilidades para una educación viva, temprana y de alta calidad.

Seguridad es instruir a la juventud no sólo para que descubran los peligros de la globalización, sino también las posibilidades que les brindará el futuro para construir, ellos sí, una humanidad más solidaria, más justa.

Seguridad también es un sistema de salud para todos, al que todos tienen acceso con independencia de sus recursos económicos. Un sistema que ya no deja desprotegido a las personas cuando son mayores, cuando son incapaces de valerse por si mismas, cuando están abocadas por las circunstancias de la vida, a la soledad.

Seguridad es que los trabajadores, los empresarios y los inversores tengan confianza para seguir creando riqueza y bienestar.

Seguridad es crear cada año nuevas facilidades para que los jóvenes accedan a la vivienda y a la emancipación.

Es también crear seguridad crear empleo, luchar contra la fractura social y la precariedad laboral; contra la marginación y la exclusión. Luchar contra la ignorancia, el fanatismo, las ideologías violentas, la xenofobia, el racismo.

Seguridad es también reclamar la máxima limpieza en los procesos democráticos, luchar contra la lacra del transfuguismo que distorsiona la voluntad de la ciudadanía, roba confianza en las instituciones y mancha la dignidad.

Seguridad es optar, en política exterior, por posiciones pacíficas, de diálogo, de entendimiento y de alianzas.

Seguridad es – y con esto termino- hacer una España cada vez más fuerte y respetada: En su economía, en el prestigio internacional que se gana al impulsar las mejores apuestas para el desarrollo de los pueblos y en el compromiso con el proyecto europeo que representa el Tratado de Lisboa.

Una España cada vez mas fuerte y respetada: Porque la capacidad de autogobierno de nuestras Comunidades Autónomas nos garantiza a todos alcanzar unos niveles de bienestar inimaginables cuando se redactó la Constitución.

Una España cada vez más fuerte y respetada: Porque sus ciudadanos y ciudadanas cada vez se sienten más libres, más protegidos los unos por los otros. Es decir, más solidarios.

Una España cada vez más fuerte y respetada: Porque, para afrontar el futuro, aprende a combinar lo mejor de su presente con lo mejor de su tradición: Es decir: Aprende a vivir como una gran familia en la que predomina la concordia, en la que predomina el apoyo mutuo, la confianza y el respeto.

La España en definitiva, señoras y señores, que inauguró un venturoso día como hoy, nuestra Constitución.

Viva la Constitución.


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