Acto Central |  |
6 de diciembre de 2003
DISCURSO DEL SEÑOR PRESIDENTE DEL PARLAMENTO DE CANTABRIA DON MIGUEL ANGEL PALACIO
El acto que celebramos hoy está lleno de profundos simbolismos. A través del mito de la luz, a través de la música, de la poesía y de la palabra, estamos celebrando aquí nuestra satisfacción por aquel acontecimiento histórico que tuvo lugar hace 25 años. Estamos felicitándonos por la decisión de los españoles de aprobar una Constitución para vivir en paz y en libertad.
Vivir en paz y libertad es un anhelo permanente de los hombres y de las mujeres de todas las épocas y de todas las latitudes.
Hace... no 25 años, sino 25 siglos, los ciudadanos de Atenas celebraban un acto político para mostrarse, también ellos, orgullosos de su Constitución.
“Tenemos una Constitución, que muchos la quisieran...”, dijo aquel día Pericles, según nos cuenta Tucídides, “Se llama democracia, porque, con ella, se gobierna en interés de la mayoría”. “Los ciudadanos son iguales ante la ley”. “Gobernamos con libertad”. “Obedecemos a los gobernantes”. “Acatamos las leyes”. “Celebramos juegos y fiestas”. “Tenemos hermosas viviendas”. “Entran en Atenas productos del mundo entero...” “Se llama democracia...”
Era entonces insólito, entre las naciones, este modo de gobernarse los pueblos.
Desde hace 25 años también nosotros, los españoles, podemos hablar como Pericles. Estamos contentos de tener una Constitución que no envidia a la de ningún otro país, sino que más bien sirve de modelo para muchos.
Estamos celebrando ese hecho extraordinario, porque nunca antes en la historia de España habíamos tenido un Constitución tan duradera. Y está viva porque no surgió de una victoria de unos sobre otros, sino que nació del acuerdo y del consenso.
Celebramos que la Constitución en estos 25 años ha cumplido sus fines y objetivos. Ha establecido la justicia, la libertad y la seguridad y ha promovido el bien de todos los españoles, en torno a la Monarquía Parlamentaria, que representa la Unidad de España.
Celebramos que la Constitución garantiza la convivencia democrática, conforme a un orden económico y social más justo.
Celebramos que la Constitución ha consolidado un Estado de Derecho que asegura el imperio de la ley como expresión de la voluntad popular.
Celebramos que la Constitución protege a todos los españoles y pueblos de España en el ejercicio de los derechos humanos, sus culturas y tradiciones, lenguas e instituciones.
Celebramos que la Constitución ha promovido el progreso de la cultura y de la economía para asegurar a todos una digna calidad de vida.
Celebramos que la Constitución establece una sociedad democrática avanzada, y colabora en el fortalecimiento de unas relaciones pacíficas y de eficaz cooperación entre todos los pueblos de la tierra.
Celebramos, en fin, que las Cortes y el pueblo español, cuando aprobaron y ratificaron la Constitución acertaron de cara a ordenar nuestra convivencia nacional.
Han transcurrido 25 años y podemos admitir todos que los resultados han sido satisfactorios.
En primer lugar, la sociedad española ha conocido un periodo extraordinario de prosperidad económica y social.
En segundo lugar, Cantabria y todas las Comunidades Autónomas han ejercido sus aspiraciones de autogobierno hasta límites desconocidos en los países de nuestro entorno:
En Cantabria tenemos un Parlamento. Tenemos un Gobierno Regional. Y tenemos un Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Autonóma.
Y por último, los servicios básicos que garantizan la igualdad, como la educación, la salud y las pensiones se han generalizado. Hemos desarrollado también una gran Universidad.
Celebramos, finalmente, lo digo con legítimo orgullo, que estamos celebrando esta fiesta de una manera abierta, participada, generosa. De una manera entregada.
Cantabria entera ha resonado estos días con los ideales máximos de nuestro ordenamiento constitucional. La libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo.
Fue emocionante cómo se celebró ayer el 25 aniversario de la Constitución en los colegios e Institutos de la Región. Y cómo se celebró también en los Ayuntamientos.
Ha habido una respuesta magnífica de los ciudadanos a los actos convocados por este Parlamento y por las demás Instituciones. Eso demuestra que la Constitución está en el corazón de los cántabros. La Constitución nos une en las diferencias. Aquí, en el Parlamento, el Templo del Pluralismo, es donde las diferentes ideas vienen a concurrir y a contrastarse. Aquí la democracia se ejercita a diario.
Hace 25 años, los españoles accedimos a la democracia.
Hace 25 siglos, los atenienses la celebraban con orgullo.
Para que dentro de 25 años nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos puedan seguir viviendo en libertad y en paz, cuidemos la democracia.
Cuidemos la Constitución de la Libertad, la Justicia, la Igualdad y el Pluralismo.
Por todo ello, os invito a que, como cántabros y españoles orgullosos de serlo, unáis vuestras voces a la mía y gritemos al unísono:
¡ Viva la Constitución !
Miguel Ángel Palacio.
Presidente del Parlamento de Cantabria.